La pregunta no es qué gramaje de toalla «se siente mejor», sino cuál aguanta su operación sin perder absorbencia antes de tiempo. Manejamos distintos gramajes y tejidos para hotelería, por ejemplo, 620 gsm Ring Spun, 620 gsm Double Ply y 850 gsm Double Ply, entre otras opciones del catálogo y cuál conviene depende de más de un factor a la vez.
Por qué el gramaje de toalla no tiene una respuesta única
La zona importa: la humedad y el agua de costa (más minerales, más cloro de piscina) desgastan el tejido más rápido que en el Valle Central, y es uno de los problemas que más reportan los hoteles costeños. Pero el tipo de lavado, cuánto tiempo se queda el huésped y qué le está fallando hoy con su textil actual también pesan. Por eso no damos una tabla de «zona X = gramaje Y»: evaluamos su operación completa antes de recomendar.
Los gramajes y tejidos que manejamos
Trabajamos con varios gramajes y tejidos según la necesidad, por ejemplo, 620 gsm Ring Spun, 620 gsm Double Ply y 850 gsm Double Ply, entre otras opciones del catálogo. Cada uno responde distinto a la humedad, al lavado frecuente y al desgaste, por eso la recomendación se hace revisando su caso, no eligiendo del catálogo a ojo.
No es solo el gramaje de toalla
El tipo de lavado también determina cuántos juegos necesita tener en rotación, eso ya lo vimos en
cómo calcular su PAR de toallas.
Qué significa cada opción de gramaje de toalla, en términos simples
Un gramaje más alto, como 850 gsm Double Ply, se siente más grueso y absorbe más agua por toalla, pero también tarda más en secar y pesa más en cada ciclo de lavado, lo que puede importar si su lavandería cobra o mide por volumen. Un gramaje más liviano, como 620 gsm, seca más rápido y es más económico de lavar, pero puede no aguantar el mismo número de ciclos en una zona de alta humedad o agua con más minerales.
¿Un gramaje de toalla más alto es siempre la mejor opción?
No necesariamente. Si su operación tiene alta rotación de huéspedes y lavados muy frecuentes, un gramaje más alto no solo cuesta más por unidad, también tarda más en secar entre ciclos, lo que puede generar cuellos de botella en lavandería si no se planea el tiempo de secado. La pregunta no es qué gramaje es "mejor" en abstracto, sino cuál rinde mejor para su frecuencia de lavado real.
Cómo se nota el desgaste en zona costera, en términos concretos
El agua con más minerales y el cloro de piscina no rompen la toalla de un día para otro, el desgaste aparece como rigidez, la toalla pierde suavidad antes de lo esperado, y como pérdida de absorción, no solo como decoloración visible. Si su operación está notando que las toallas "se sienten viejas" mucho antes de lo esperado, puede ser el tejido equivocado para su zona, no necesariamente un problema de frecuencia de lavado.
Quién debería decidir esto: compras o housekeeping, juntos
El gramaje de toalla que compra y la forma en que housekeeping y lavandería operan están conectados, un cambio de gramaje sin avisar a quien hace el ciclo de lavado puede generar sorpresas, como tiempos de secado distintos o nueva sensibilidad a cierto detergente. Decidir el gramaje solo desde compras, sin consultar a quien opera el textil todos los días, es un error común.
Qué preguntar antes de cambiar de gramaje de toalla
¿Ha notado quejas de textura o de absorción, o es solo una sensación? ¿El tiempo de secado actual le genera algún atraso en la reposición? Estas respuestas, más que una tabla genérica, son las que determinan si vale la pena cambiar de gramaje o de tejido. Si quiere saber qué gramaje conviene en su caso,
escríbanos por WhatsApp y lo revisamos según cómo opera.
Autoría: Flander H. es encargado de asesoría técnica en Suministros Hoteleros Costa Rica (SHCR) desde 2019.